sábado, 20 de diciembre de 2008

HOMENAJE AL CAPITAN DE NAVIO HANS LANGSDORFF


1940- 20 DE DICIEMBRE-2008 -119.EH.


HANS WILHELM LANGSDORFF .

Nació en las frías regiones del mar Báltico, en la más grande de las islas alemanas, Bergen Auf Rügen, el 20 de abril de 1894. Sus padres, el juez Ludwing Langsdorff y su madre Elizabeth cuya familia tenía una larga tradición en la iglesia protestante querían que su primogénito fuera pastor. Poco después se mudan a Düsseldorf, cerca del castillo Conde Maximilian von Spee, quien se convertiría en héroe nacional del imperio alemán en la batalla naval de Coronel en 1914.
El joven Hans, influenciado por aquella presencia cercana del famoso marino y sus hijos, a quienes saludaba respetuosamente a menudo, se reportó como recluta en la Academia Naval de Kiel en 1912. Dos años después el alférez de fragata Langsdorff revistaba como oficial de torpedos a bordo del Medusa, un pequeño crucero cuya misión consistía en proteger la entrada del Río Elba de los ataques submarinos.
Por su valerosa conducta fue ascendido en 1915 a teniente, ya en la Primera Guerra. En 1916 el Almirante Scheer salió al mar desde Wilhemshaven al mando de la flota de alta mar, con mas de 100 barcos a desafiar a la poderosa Royal Navy, dándose la sangrienta batalla de Jutlandia, donde Langsdorff obtuvo su primera Cruz de Hierro. Ulteriormente fue destacado a comandar un barreminas
riesgosa tarea que se prolonga hasta después de finalizada la guerra en la limpieza de los mares hasta el año 1922, cuando fue ascendido a Teniente Capitán.


Año 1936- El capitán Langsdorff recibe a bordo al General Franco gobernador en aquel entonces de las Islas Canarias.

En 1923 conoció a Ruth Hager, quien se convertiría en su esposa. En 1930, fue ascendido a capitán de corbeta, y en el otoño de 1931 la familia Langsdorff se mudó a Berlín. Hans inició allí una carrera política dentro de las oficinas del Ministerio de Defensa, cuyo ministro era el célebre General von Schleicher, uno de los «hombres fuertes» de Alemania que se opuso al ascenso del canciller Adolf Hitler, y autor de la célebre frase: «Uno no puede sentarse sobre bayonetas puestas en pie; es decir, necesita el apoyo del pueblo para gobernar».En 1936 la desgracia golpeó su hogar al fallecer Klauschen, su hijo de apenas 7 años. Ese mismo año se realizó en Ginebra la «Conferencia de las Armadas», donde se trató el tema de la «humanización de la guerra en el mar», doctrina que despertó sumo interés en Langsdorff, y que luego, como capitán del Graf Spee supo llevar a la práctica. El 29 de octubre de 1938 asumió como Comandante del Spee. Menos de un año después, zarparía en su última misión.
Apenas iniciada la Segunda Guerra se puso en marcha la orden de operación: atacar la flota mercante, y evitar el encuentro con buques de guerra. Tanto sus prisioneros como su tripulación elogiaron a este hombre que logró hundir nueve barcos sin provocar una sola baja. Los 62 prisioneros que el Graf Spee tuvo a bordo du-rante la batalla, resultaron ilesos, y declararon haber sido tratados con respeto y humanidad. Llegando fin de año, prometió a su tripulación
llevarla de vuelta a casa en los primeros días del año 1940, pero navegando hacia el Norte,se dio de bruces con numerosos barcos ingleses que partían cargados. Fue la Batalla del Río de la Plata; la que finalmente determinó que el Spee llegara a las costas de Montevideo y que Langsdorff tomara la desición de hundir su barco. Luego de destrozar a martillazos cualquier objeto que pudiera ser de utilidad para los británicos, le ordenó a un subalterno que escribiera en la bitácora:
«Admiral Graf Spee fue puesto fuera de servicio a las 8 PM del 17 de diciembre de 1939».
Luego de la explosión, se perdió en el horizonte del puerto de Montevideo con el resto de su tripulación, en dos barcazas argentinas.Dos días después, luego de constatar que su tripulación estaba a salvo, Langsdorff terminó con su vida. Se suicidó en la madrugada del 20 de diciembre de 1939*.

Batalla del Río de la Plata
Conflicto Segunda Guerra Mundial
Fecha 13 de diciembre de 1939
Lugar Mar adentro, frente al estuario del Río de la Plata
Resultado Victoria británica
Bandos combatientes
Alemania
Reino Unido
Nueva Zelanda

Comandantes
Hans Langsdorff Henry Harwood
Fuerzas en combate
Acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee Cruceros:
HMS Exeter
HMS Ajax
HMNZS Achilles
Bajas
El acorazado fue dañado
36 muertos El crucero Exeter dañado gravemente
72 muertos

La Batalla del Río de la Plata (conocida localmente también como Batalla de Punta del Este) fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee, los cruceros ligeros Ajax y Achilles y el crucero pesado Exeter.
La misión del Graf Spee era apostarse en el Atlántico Sur, para lo cual zarpó del puerto de Wilhelmshaven el 21 de agosto de 1939, 11 días antes de la apertura de las hostilidades. Durante la travesía lo acompaña el Altmark que, en lugares previamente decididos en pleno mar, lo abastece de combustible y provisiones.
El Graf Spee actúa como un verdadero pirata: cambia de nombre, de bandera, llega a colocar una alta torre para confundirse con otra embarcación. El 28 de septiembre el Graf Spee hunde un vapor en las cercanías de Pernambuco. En octubre captura cuatro barcos más en puntos del Atlántico Sur muy alejados entre sí. En noviembre aparece en el Océano Índico. La acción del Graf Spee crea graves problemas al abastecimiento británico y es buscado intensamente. Sin embargo, nunca se produjo una muerte: a cada uno de los buques víctimas les exigía no transmitir el ataque y luego evacuaba a la tripulación y apresaba a los capitanes y oficiales.
En diciembre, Hans Langsdorff, capitán del Graf Spee, decide hacer una incursión en costas sudamericanas para luego retirarse. El día 7 hunde otro carguero y pone rumbo hacia la zona del Río de la Plata donde, al amanecer del día 13, se encuentra con los buques británicos Ajax, Achilles y Exeter aguardándolo, bajo el mando del almirante Henry Harwood frente a las costas de Punta del Este. Tras hora y media de combate, el Exeter debe abandonar la lucha. El Ajax y el Achilles también están en muy mal estado. Harwood decide huir y trata de seguir al Graf Spee en espera de refuerzos, pero Langsdorff decide entrar al puerto de Montevideo. Fue la última batalla naval clásica sin submarinos ni aviones.
Transcurren días de intensas negociaciones diplomáticas, durante los cuales británicos y alemanes persiguen que el Graf Spee permanezca en puerto hasta que, finalizado el plazo acordado por el gobierno uruguayo, al atardecer del día 17 de diciembre, leva anclas, fondea a cierta distancia de la costa, la tripulación aborda el carguero Tacoma (el cual escapa del puerto del Montevideo contraviniendo ordenes del Comando Naval de Uruguay) y el Graf Spee es volado por orden de su capitán. Luego aparecieron dos remolcadores que provenían de Buenos Aires y una serie de embarcaciones menores que iban y venían del acorazado al transporte, transportando a la tripulación, de más de 1.000 hombres. Más de medio millar de tripulantes fueron trasladados a Buenos Aires y parte a Montevideo, junto con el buque mercante Tacoma, y en enero de 1940 se establece su internación en la ciudad. Tanto en Buenos Aires como en Montevideo, unos 200 oficiales fueron dejados en libertad y se fugaron a Alemania donde reingresaron en la Marina Alemana, mientras los marineros fueron internados en cuarteles militares. La imposibilidad de asegurar su residencia en Montevideo, motivó que el Poder Ejecutivo dispusiera en 1942 e hiciera efectivo en 1943, el traslado a Sarandí del Yí (al Cuartel del Paso del Rey) de 96 marineros de la tripulación del "Graf Spee" y del "Tacoma" (también buque alemán), designando a efectivos de la Región Militar II para vigilarlos. Allí permanecieron hasta su traslado a Montevideo y repatriación a Alemania en 1946. Numerosos objetos pertenecientes al Graf Spee se encuentran en el museo del Cuartel Paso del Rey en Sarandí del Yí, en el Departamento de Durazno en Uruguay Los marinos alemanes fueron repatriados desde Argentina y el capitán Langsdorff se disparó en la cabeza, en su cuarto de hotel en Buenos Aires, envuelto en la bandera de Alemania.



Carta del capitán de navío Hans Langsdorff al embajador alemán en Buenos Aires.

“Excelencia:

Después de haber luchado largo tiempo, he tomado la grave decisión de hundir el acorazado Admiral Graf Spee , a fin de que no caiga en manos del enemigo. Estoy convencido de que, en estas circunstancias, no me quedaba otra resolución que tomar después de haber conducido mi buque a la “trampa” de Montevideo. En efecto, toda tentativa para abrir un camino hacia alta mar estaba condenada al fracaso a causa de las pocas municiones que me quedaban. Una vez agotadas esas municiones, sólo en aguas profundas podía hundir el buque a fin de impedir que el enemigo se apoderara de él. Antes de exponer mi navío a caer parcial o totalmente en manos del enemigo, después de haberse batido bravamente, he decidido no combatir, sino destruir su material y hundirlo… Desde un principio he aceptado sufrir las consecuencias que implicaba mi resolución. Para un comandante que tiene sentido del honor, se sobreentiende que su suerte personal no puede separarse de la de su navío… Ya no podré participar activamente en la lucha que libra actualmente mi país. Sólo puedo probar con mi muerte que los marinos del Tercer Reich están dispuestos a sacrificar su vida por el honor de su bandera. A mí sólo corresponde la responsabilidad del hundimiento del acorazado Admiral Graf Spee. Soy feliz al pagar con mi vida cualquier reproche que pudiera formularse contra el honor de nuestra Marina, Me enfrento con mi destino conservando mi fe intacta en la causa y el porvenir de mi Patria y de mi Führer.
Dirijo esta carta a Vuestra Excelencia en la calma de la tarde, después de haber reflexionado tranquilamente, para que usted pueda informar a mis superiores y, si es necesario, desmentir los rumores públicos.


Capitan de navio Hans Langsdorf.

La historia nos enseña que hay hombres predestinados a cumplir una determinada función en su vida, la que comienza un día marcado y en un lugar indicado por un extraño poder, que nunca llegaremos a comprender. El Capitán de navío Hans Langsdorff, fue uno de los elegidos por su destino. Alla en las frías regiones del mar Báltico en la más grande de las islas alemanas, Rugen, rodeada de montañas la pequeña Bergen era la Capital. Entre los escasos habitantes sobresalían las familias Langsdorff y Steinmetz, los primeros en aquellas epocas imperiales, dedicados a impartir justicia, y los segundos a difundir religión. El Dr.Ludwin Langsdorff y Elizabeth Steinmetz se habian casado bajo los ritos de las tradiciones luteranas, pensando en formar un hogar donde sus hijos cultivaran aquellos sentimientos humanos. En 1894, nace el primer hijo, Hans Wilhem, a quien desde niño se le inculcan esos ideales. Al año siguiente, nace su hermano Reinhardt. Ya con dos hijos, en 1898 el matrimonio pensando en el porvenir se traslada a la ciudad de Dusseldorf, que ya contaba con las más modernas instituciones. Alli nace en 1901 la niña Annelise. El joven Hans habia demostrado siempre una clara inclinación por el mar, nacido en una isla no podía desprenderse de su medio, el
mar que lo rodeaba.
En Dusseldorff los Langsdorff, habian adquirido una cómoda mansión para albergar a su familia y disponer de oficinas, para quien ya era un reconocido abogado y escalaba posiciones en la vida judicial de la ciudad, llevandolo a ser juez de la Alta Corte. Pero el destino lo llevó a tener por vecinos a la familia del Conde Maxilimian von Spee, quienes se convertirían en héroes nacionales del imperio aleman en la batalla naval de Malvinas en 1914. Los dos hijos del Conde y Vicealmirante habían ingresado en la Marina de Guerra en 1903. El joven Hans influenciado por aquella presencia cercana del famoso marino y sus hijos, a quienes saludaba respetuosamente a menudo, y simulando en emular sus hazañas, ingresa en la academia naval de Kiel en 1912, contra la voluntad de sus padres, quienes soñaban que seguiría la carrera judicial o religiosa, pero apenas había cursado dos años, se desata la Primer Guerra Mundial y el cadete Langsdorff es embarcado en el acorazado Grosser Kurfurst, prestando servicios como artillero.
Por su valerosa conducta es ascendido en 1915 a teniente, ya en la Primera Guerra. En 1916 el AlmiranteScheer sale al mar desde Wilhemshaven al mando de la flota de alta mar, con mas de 100 barcos a desafiar a la poderosa Royal Navy, dándose la sangrienta batalla de Jutlandia, donde el Teniente Langsdorff gana su primera Cruz de Hierro. Despues de su licencia es destacado a comandar barreminas, riesgosa tarea que se prolonga despues de finalizada la guerra en la limpieza de los mares hasta el año 1922, cuando es ascendido a Teniente Capitan. En 1923, estando en las oficinas de la Armada de Dresden, conoce a la Srta. Ruth Hager, contrayendo matrimonio en marzo de 1924 y naciendo su primer hijo el 14 de diciembre, a quien pusieron el nombre de Johen. En Octubre de 1925 en una Alemania derrotada, empobrecida y trabajando solo para pagar las pesadas deudas de guerra que le impusieron los vencedores, Langsdorff es trasladado a las oficinas del Ministerio de Defensa en Berlin en la turbulenta época de la
República de Weimer. Su cargo era nada menos que coordinar las relaciones entre la armada y el ejercito.
En 1926 realiza cursos de mando superior destinado a preparar oficiales para la nueva organización naval. En 1927 es designado a comandar una flotilla de lanchas torpederas y en abril de 1930, es ascendido a Capitan de Corbeta. En 1931 en el otoño, es llamado nuevamente a Berlín, sabiendo que poseía extraordinarias habilidades administrativas, iniciando así una carrera parcialmente política dentro del Ministerio de Defensa, cuyo ministro era el célebre General Schleicher. Trabajó con entusiasmo, ganandose el respeto y la consideración de sus superiores. Pero en 1933 cuando Hitler llega al poder, la política se introduce en sus tareas y Langsdorff se siente desplazado y humillado por los fanáticos civiles que ocupan posiciones de los profesionales del mar. En 1934 pide su regreso al servicio naval, pero es enviado al Ministerio del Interior. El 30 de junio de 1934, la condesa Huberta Spee, rompe la clásica botella de champagne en la proa del nuevo buque de guerra, y es botado el más tarde famoso Panzerschiff Admiral Graf Spee, bautizado así en honor a su padre. En 1935 fue ascendido a capitán de fragata. En 1936 la desgracia golpea su hogar, falleciendo su hijo Klauschen con apenas 7 años. Ese mismo año se realiza en Ginebra, la conferencia de las Armadas, y se trata el tema sobre la "Humanización de la guerra en el mar", doctrina que al C/F Langsdorff despierta sumo interes, y luego llevará a la práctica. Pasa a prestar servicios en el Estado Mayor del Almirante Bohen, comandante de los prestigiosos acorazados de bolsillo.


Urna construida por los tripulantes del Admiral Graf Spee entregada a la familia del capitan Langsdorff Urna construida por los tripulantes del Admiral Graf Spee entregada a la familia del capitan Langsdorff
En 1936 y 1937 a bordo del A.Graf Spee, interviene en la guerra civil española y en la operación cóndor. El 1 de enero de 1937, por sus méritos es ascendido a Capitán de Navío. Ese mismo año el Admiral Graf Spee fue designado buque insignia de la Armada Alemana y presentado al mundo en la famosa revista naval internacional de Spithead, causando asombro y recelo en las potencias aliadas que controlaban la construcción de buques de guerra en Alemania. En octubre de 1938 fue designado su comandante, cuando ya asomaban nubarrones que predecían en Europa una guerra más. El 21 de agosto de 1939, el Admiral Graf Spee se escurría en la noche alejandose de su puerto con rumbo Norte amparado en la neblina, a cumplir su misión más secreta, que constituía en la destrucción de la marina mercante británica sin la cual Inglaterra podría ser vencida. El 1 de Septiembre del 39, se reune en el Atántico con su barco nodriza, el petrolero Altmark, que le suministraría combustible municiones y provisiones para la tripulación.
El día 3, cuando las tropas alemanas habían ya invadido Polonia, recibe la noticia que Inglaterra y Francia han declarado la guerra al III Reich. Se pone en marcha la orden de operación: atacar la flota mercante, y evitar el encuentro con buques de guerra. El Cap. Langsdorff consiente de su triste misión de atacar indefensos barcos mercantes, se ve obligado a cumplir las ordenes del Alto Mando, ejercidas directamente por Hitler, amo y señor. En sus 120 días de correrías por el Atlántico y el Indico, encuentra y destruye nueve cargueros ingleses, tomando a bordo sus dotaciones pero
cumpliendo, a veces con exceso, con las normas que marcaban la Convención Internacional de la Haya sobre la guerra marítima. No estaba en su sano espíritu de profundas raices religiosas y de justicia, hacer sufrir a seres humanos. Para él simples marinos mercantes, jamás podrían ser sus enemigos. Llegaba el fin de año y prometió a su gente llevarlos de vuelta a casa en los primeros días del año 1940, lo que dió renovadas energías a aquellos más de 1000 hombres bajo su responsabilidad. Pero el destino le marcoó otro camino. Ya navegando hacia el Norte, casi cumplida su misión, recibe órdenes de observar la salida del Río de la Plata, por donde numerosos barcos ingleses partían cargados. Pone rumbo al sudeste, se acerca a las costas Brasileñas, y a 280 millas al este de Rocha (R.O. del Uruguay) donde esperaba encontrar un convoy, choca de frente con tres cruceros ingleses que lo esperaban allí mismo. El combate duró algo menos de dos horas. El Admiral Graf Spee acorralado se defendió con increible coraje ante un enemigo tan superior, en su prueba de fuego. El Comandate Langsdorff sintió que se le exigían todas sus capacidades morales y físicas para salir no triunfante, pero al menos con vida. Fue herido, perdió en conocimiento, se recuperó y siguió dando órdenes. Atacó a su enemigo más poderoso, el Exeter y lo obligó a retirarse de la escena, casi destruído, sintió piedad por aquella gente y se negó a hundirlo. Recorrió la cubierta de su buque, bañada en sangre, observó 36 marineros muertos y más de 50 heridos y resolvió poner fin a la masacre y venir a Montevideo a dejar sus muertos en el cementerio, los heridos en el hospital, y reparar las averías de su buque, confiando en que autoridades, y pueblo uruguayo con respeto por su situación. En la medianoche del 13 de diciembre, el Admiral Graf Spee larga sus anclas en el antepuerto sin cumplir las formalidades reglamentarias. Al día siguiente se presenta ante su embajador, y allí mismo comienza un intrincado ajetreo político, militar y diplomático, que pone al Uruguay como centro de la atención mundial.

ADMIRAL GRAF SPEE.
Decenas de miles de montevideanos concurren emocionados al sepelio de los 36 jóvenes, al día siguiente. Langsdorff se ve acorralado, ha caído en una trampa mortal para su buque. Pide tiempo suficiente para reparar sus averías, el gobierno en base a la magnitud de las averías denunciadas, y de acuerdo a las leyes internacionales, siempre de muy diferente interpretación, otorga un plazo acorde. No logra convencer al gobierno y decide enviar su gente a Buenos Aires y destruír totalmente su buque, para evitar que caiga en manos enemigas, ansiosas de conocer sus secretos. Así se hace, la metodología germánica, no falla, y la tripulación llega a Buenos Aires, el acorazado es destruído por el fuego, en el límite de las aguas territoriales uruguayas, ante la mirada incrédula de decenas de miles de personas. Ya en Buenos Aires, el Cap. Langsdorff entrega la tripulación, la que queda bajo tutela del estado argentino, recibiendo alojamiento, alimentación etc. y la simpatía de la colonia alemana. Langsdorff, ya nada más puede hacer, ni por sus hombres, ni por su patria. Con profunda tristeza recuerda su hijo Johen, a su pequeña Ingrid y su esposa Ruth, escribiendo una carta de despedida. Otra carta a sus superiores, explicando su resolución final, con la frase "para un capitán que tenga sentido del honor, el destino propio no puede se diferente al de su buque". En el silencio de la noche porteña, mezclado al ruido de grúas, bocinas y vehículos en el muelle, pasa desapercibido el seco sonido de un disparo. El Cap. Langsdorff, ha terminado su carrera, con la conciencia tranquila de haber cumplido su deber, y como él lo dice: "me voy con mi Dios.


Para terminar, a modo de ejemplo, dos hechos que hablan por si solos. Conocido el suicidio, desde Montevideo viajó a Buenos Aires uno de los capitanes mercantes ingleses portador de una corona de flores para su sepelio, en nombre de " Los Capitanes Mercantes Ingleses". El Capitan Patrick Dove (del Africa Shell) siendo prisionero de Langsdorff, entabla una verdadera amistad con él, no solo llora su muerte, sino que años más tarde escribe un libro sobre esta experiencia, cuyo sugestivo titulo es " Fui prisionero de un caballero"


Admiral Graf Spee (Capitan Hans Langsdorff)

La misión del Graf Spee era hundir cuanto buque enemigo pudiese y la escuadra británica le esperaba en Punta del Este. Nos centraremos en la batalla en sí, las maniobras de ataque y evasión. No olvidemos que las batallas marinas tienen una carga más dramática ya que además de la batalla en si, sus implicados tienen el factor del mar que todo lo devora.


Tipo...................................Crucero clase Deutschland
Ton. Desplazamiento...........16.320 ts.
Armamento........................6 cañones de 28cm
.........................................8 cañones de 15cm
.........................................8 tubos lanzatorpedos de 21 pulgadas (533mm)
.........................................Arado AR 196 A-1
Velocidad máxima...............28 nudos
Eslora................................186m
Blindaje..............................Cubierta de 40mm y cintura acorazada de 80 mm. Torre triple: 75-140mm
Tripulación..........................985 hombres



- Cadencia de fuego y alcance.


Vemos aqui el alcance máximo de cada buque y según la distancia desde el km 0 (Graf Spee) y la escuadra británica (Exeter, Achilles y Ajax). Se ve claramente como el Graf Spee tenía alcance total sobre la escuadra británica y no pasaba lo mismo con los gemelos Achilles y Ajax. Aclarar que la velocidad de alcance de los proyectiles de 280mm del Graf Spee era un poco mayor a 28km.


Cadencia de fuego (Velocidad de tiro)


Vemos aqui la cadencia de cada buque, mientras el Graf Spee disparaba 2 proyectiles de 280mm por minuto, el Exeter diparaba 6 de 203mm por minuto y los gemelos 12 de 152mm por minuto.



- La Batalla en el Río


El comienzo 13 de Diciembre de 1939


El comodoro Harwood había enviado a un segundo crucero (el Cumberland) un día antes hasta las islas Falkland (Malvinas) para que fuese sometido a una reparación, una situación un poco peligrosa ya que el Graf Spee podía aparecer en cualquier momento.
La batalla comenzó inesperadamente y la acción no se hizo esperar.



Fué el Graf Spee que avistó a las 06:00 los mástiles de la flota británica mientras que los británicos le avistaron 14 minutos más tarde.


A las 06:17 el Graf Spee dispara contra el Exeter. Fueron tres granadas de 28cm salidas desde la torre B que dieron en parte de la chimenea del Exeter. La torre A sufría un desperfecto, El primer oficial de artillería (Paul Ascher) informó al cuarto oficial técnico de artillería (Rasenack) del desperfecto que ya se había repetido anteriormente. Un tornillo flojo en el cañon central había trancado el mecanismo del control de elevación. En breves minutos se solucionó el mismo y la torre estaba lista para dar fuego.

Los cruceros ingleses realizaron birfurcaciones y se separaron en abanico, el Exeter en dirección opuesta a los gemelos aprobechándose de la superioridad numérica.(Esto fué indicado anteriormente por el comodoro Harwood a la flota en caso de encontrar buque enemigo)

Durante la batalla el Graf Spee era una máquina Dantesca que producía fuego y metralla. En las plataformas inferiores se cargaban las granadas de 300 kg y los cartuchos de los depósitos a los montacargas para posteriormente ser subidos al cañón. Este procedimiento debía realizarse en menos de 20 segundos.

Langsdorff confiaba en el blindaje del Graf Spee, hasta que la primera oleada de proyectiles del Exeter llegó. Realizaron destrozos en todo el buque y Langsdorff se dió cuenta de que los buques estaban divididos y prontos a atacarlo por babor (Ajax y Achilles) y estribor (Exeter).
La velocidad de aproximación era de unos 60 nudos o sea más de 100km/h.
Langsdorff en vez de combatir en retirada se enfrazcó en un combate buque a buque que ponía en riesgo al Graf Spee, teniendo en cuenta que la artillería era superior y con mayor alcance que la de los buques británicos.

Se dividió el fuego artillero pesado.
Una torre abría fuego contra el Exeter y la otra contra los buques gemelos que le atacaban por la banda contraria.


A las 06:32 se registra lo siguiente en el Graf Spee;
"Cañón de 15cm (babor III) fuera de servicio; 10,5cm Flak I (estribor), inutilizada; elevadores delanteros de munición de 15 cm, fuera de servicio..."


Siendo las 07:00 los gemelos disparaban ininterrumpidamente al Graf Spee. Langsdorff desobedeciendo las ordenes de la Kriegsmarine dirigía desde la cofa de combate (peligroso lugar para el comandante y por ende prohibido por la Kriegsmarine).
Aparece entre nubes de humo el Exeter, a babor del Graf Spee, haciendo fuego con su torre de proa.
Se ordena que el Graf Spee dirija sus cañones de 28cm hacia el Exeter.


A las 07:30 el Exeter deja de disparar y su capitán decide alejarse lo antes posible ya que los daños sufridos eran graves.
Entre tanto en el Graf Spee el capitán de corbeta Ascher esperaba impaciente la orden de dar el tiro de gracia al Exeter, pero nunca llegó.
En vez de ello Langsdorf decidió preocuparse ahora de los gemelos que atacaban por su aleta de estribor.
Éstos se se acercaron ahasta 8,230 m del Graf Spee. El Ajax intentó un ataque con los cuatro torpedos pero un rápido giro del Graf Spee inutilizó tal ataque, ahora el Ajax se hallaba en apuros ya que el Graf Spee aprobechó su giro cerrado para descargar una andanada de granadas de 28 cm que dieron en una de las chimeneas, trabando el mecanismo de su barbeta, además de matar a 4 hombres de la otra torre y ésto causó que la misma quedara fuera de combate, es decir que ambas torres estaban fuera.

A las 07:42 tras una cortina de humo el comodoro Harwood ordenó que se retiraran de la batalla, que abandonaran el alcance del Graf Spee. Éste siguio navegando hacia el Oeste a 23 nudos.

A las 08:00 el Achilles apareció por estribor del Spee pero se alejó inmediatamente ante el diparo intimidatorio del Graf Spee de una granada de 28cm que cayó bastante cerca de su popa.

A las 10:00 el comodoro Harwood contactó al HMS Cumberland que estaba en las Islas Malvinas para ordenarle que partiera lo antes posible hacia el Rio de la Plata, los telegrafistas del Graf Spee interceptaron una comunicación que además indicaba que llegaban unidades británicas desde Dakar y Ciudad del Cabo. El Graf Spee comenzaba a quedar sin salida.

Minutos después suena la alarma, un buque carguero británico (Shakespeare) es avistado, se trasmitió desde el Graf Spee mediante señales de banderas que abandonaran el buque ( "Deténgase, abandone el buque" ) a la cual se sumó el disparo de una pieza de 150mm de artillería que pasó razante por la proa del Shakespeare, pero la tripulación no obedeció. Langsdorff no quiso perder tiempo en el y siguió con su marcha hacia Montevideo.


Crucero Uruguay (2 Cañones de 120mm:4 cañones de 75mm:6 cañones de 37mm:6 fusil:2 tubos lanzatorpedos de 450mm)

A las 19:00 el Graf Spee se encontraba a 12 millas de Punta del Este, y el Ajax a 18 millas al SUr de José Ignacio.
Suena nuevamente la alarma en el Graf Spee, ésta vez se trataba del crucero de guerra uruguayo "Uruguay" que salió al cruce del Graf Spee para impedirle que navegase entre la Isla de Lobos y la costa, además de ubicarse entre el Graf Spee y los cruceros británicos para que no se adentraran en la costa uruguaya. Más tarde Langsdorff declaró admiración por el Capitán Fuentes (Uruguay) que a pesar de ver el conflicto y el poderío de las naves implicadas , con valentía se interpuso para proteger los derechos uruguayos.
El Uruguay se mantuvo vigilante hasta ver que el Graf Spee ingresara a la Bahía de Montevideo y además se ordenó doble vigilancia para la búsqueda de posibles náufragos. Más tarde amarró cerca de Isla de Flores y partió al amanecer del día siguiente rumbo hacia el Este nuevamente.

Declaró el guardafaro del faro de Punta del Este vió como el Graf Spee abrió fuego contra el Ajax dos salvas de 280mm, ésto hizo recapacitar al comodoro Harwood para llevar al Ajax al sur del Banco Inglés.

A las 21:32 el Achilles siguió disparando y acercándose a la peligrosa distancia de cinco millas del Graf Spee.
Siendo las 22:17 el comodoro Harwood ordenó el cese del fuego ya que ya la proximidad con la bahía de Montevideo era demasiada.

A las 00:00 excactamente del día 14 de Diciembre el Graf Spee amarra en el puerto de Montevideo, comienza entonces la Batalla de las mediaciones políticas.




- La batalla diplomática - 14 y 15 de Diciembre

00:00 14 Diciembre

Luego de amarrar en puerto, el gobierno uruguayo ofreció primeramente atención médica a los tripulantes heridos del Graf Spee pero inicialmente Langsdorff se negó hasta que los comisionados hicieron un reconocimiento de la situación observando, desorden, desconcierto y muchos heridos. Langsdorf finalmente accedió en primera instancia a que atendieran en tierra a los artilleros heridos en los ojos y rostro y algunos que presentaban los efectos de lo que parecía ser gas mostaza.
Fueron conducidos al hospital Pasteur lo cual acarreó la protesta de las autoridades sanitarias uruguayas ya que normalmente heridos de guerra deberían ser atendidos en el hospital Militar.

Otto Langmann (embajador alemán en Uruguay) recibió los honores a bordo del Graf Spee e inmediatamente le "jaló las orejas" a Langsdorff. "Desearía poder decirles bienvenidos a Uruguay, caballeros pero ustedes acaban de cometer un grave error al traer su buque aquí buscando ayuda". Langsdorff asombrado fue puesto al tanto de la situación y entonces comprendió que había ingresado a un "semillero de simpatizantes ingleses y franceses".

Se les sumo a la reunión el agregado naval alemán para Argentina y Uruguay (capitán de navío Dietrich Niebuhr) que venía desde Buenos Aires. El tema principal de la discusión era el plazo requerido para reparar los daños del Graf Spee (Langsdorff pretendía 30 días) a lo que Langmann pretendía que se siguiera el ejemplo británico que pedían sólo 48 horas y si es posible por el honor alemán el Graf Spee tendría que estar listo antes.

Niebuhr ofreció a la única empresa astillera (Regusci & Voulminot) un cheque en blanco para aceptar las obras de reparación del Graf Spee. Sin saber que el padre de Alberto Voulminot fue la primera víctima en caer durante la guerra Franco-Prusiana en 1870 donde encabezó una partida de civiles que se opuso a la invasión germana, por lo que los dueños del astillero se negaron rotundamente a trabajar para los germanos.

Se dice que Langsdorff amenazó a Alberto Voulminot ante la negativa de las reparaciones, Langsdorff le dijo en tono amenazante "¿Usted sabe que yo puedo volar Montevideo"? a lo que Voulminot contestó "yo se que usted puede pero se que no lo hará ya que usted es un caballero". Como medida de seguridad se plantó vigilancia en los talleres Voulminot para prebenir robos.


A las 05:00 del 14 de Diciembre Langsdorff llama al capitán Dove a su camarote para comunicarle que ya era libre. Langsdorff le obsequió dos Cuff Titles con letras doradas (una para el y otra para Pottinger el capitán del Ashlea) ambas cintas pertenecían a dos hombres caídos en la batalla. Se despidieron estrechando sus manos.

Langsdorff pensaba constantemente en los daños del Graf Spee y en el poco tiempo que aparentemente tendrían para las reparaciones. Una nueva reunión con el agregado naval cuyo objetivo era hacer un sumario de los daños el que más preocupaba a Langsdorff era los problemas con la caldera auxiliar, cuyo vapor era imprescindible para los sistemas de purificación de combustible y lubricante.


No habían esperanzas desde el embajador alemán, a ésto se le sumaban los espías británicos en ocho buques mercantes ingleses fondeados en el puerto de Montevideo. El embajador británico (Millington Drake) ejercía presión sobre el gobierno uruguayo para forzarlo a apoyar la posicion británica de dar 24 horas de plazo al Graf Spee o su internación definitiva. Mientras la BBC de Londeres anunciaba la gran victoria británica y el único factor a favor del Graf Spee era el rumor de la utilización de gas mostaza (prohibido por la Convención de la Haya) por la flota británica, pero este rumor se diluía debido a las declaraciones del propio Langsdorff quien dudaba seriamente de la utilización de tal gas.
El doctor médico oftalmólogo WAlter Meerhof quien atendió a los heridos del Graf Spee en el Hospital Pasteur le comunicó al Ministro de relaciones exteriores uruguayo Alberto Guani que las heridas de los tripulantes eran consistentes con la exposisión al gas mostaza. Guani puso en duda tal afirmación a lo que Meerhoff reaccionó en enojo "Doctor Guani usted solicitó mi opinión profesional. Se la he brindado y no la cambiaré".

Esa versión fué corregida por el jefe de máquinas del Graf Spee (Karl Klepp) quien dedujo que las misteriosas quemaduras se debían al estallido de una granada de 203mm que hizo volar los contenedores de "ardexina" un producto químico utilizado para sofocar incendios que era almacenado en el compartimiento de máquinas.

El capitán Dove fué llamado para hacer declaraciones y una y otra vez para el descontento británico Dove defendía el honor de Langsdorff y que procedió dentro de las convenciones de la Haya y que el hundimiento de su buque fué un legítimo acto de guerra. El almirantazgo británico no recibía esas declaraciones con agrado.

A la noche se reunieron nuevamente Langsdorff, Langmann y Guani. Se insistió en dar m´s tiempo para las reparaciones del Graf Spee. Guani silenciosamente sacó una cantidad de papeles y comezó a leer uno en especial.

"Ayer a la mañana, tuvo lugar un combate naval frente e Punta del Este. El acorazado de bolsillo alemán Admiral Graf Spee se enfrentó a tres buques británicos, Exeter, Ajax y Achilles. En el transcurso de este enfrentamiento, el acorazado alemán obtuvo la victoria. Se vio al crucero británico Exeter destruido por el fuego de artillería y los otros cruceros británicos huyeron. El mismo Graf Spee recibió algunos impactos con consecuencias leves...".

Guani recalcó lo último y mirando atentamente a Langsdorff y a Langmann exclamó "Su agencia oficial el Deutches Nachrichtenbureau emitió ayer este comunicado. ¿Sugieren ustedes que lo que dice no es verdad?".

Fueron conducidos con cortesía fuera del despacho de Guani. La única escapatoria honorable parecía ser el combate naval lo que sería una verdadera carnicería.


00:00 - 15 de Diciembre

Durante esa medianoche Langsdorff se trasladó hasta la legación alemana para redactar su informe al alto mando alemán y expresar los motivos para su llegada a Montevideo.

"Buscamos un convoy presumiendo que estaba protegido por un crucero Exeter avistado en Diciembre 13 al amanecer. Está moviéndose presumiblemente en las rutas marítimas inglesas. Acompaña al barco lo que primero creímos un destructor y que más tarde identificamos como dos cruceros de tipo Achilles. Como zafarse de los tres cruceros parecía imposible atacamos antes de que el enemigo pudiera levantar presión para alcanzar la máxima velocidad y pudiera acercarse a un alcance efectivo para ellos. El enemigo se divide de tal modo que por lo menos uno de los cruceros no está expuesto al fuego y trata de llegar al alcance. Pesados blancos directos observados en el castillo del Exeter silencian las dos torres delanteras. Impactos directos aparentemente dañan las calderas, después de lo cual el Exeter se aleja" (...)

Langsdorff habla de los daños en el Graf Spee.

"La inspección de los impactos directos revela que todas las cocinas excepto la del Almirante, han sido severamente dañadas. El agua entra en el suministro de harina, pone en peligro el abastecimiento de pan, mientras que un impacto directo en el castillo de proa hace que el buque no esté en condiciones de navegabilidad en el Atlántico Norte en invierno. Una granada atravesó la faja blindada bajo la línea de flotación mientras que la cubierta blindada está destrozada en una parte". (...)



Los Daños

-Telémetro de la cofa de combate, dañado por esquirlas.
-Selector de blancos de artillería secundaria de estribor, fuera de servicio.
-Elevadores proeles de 15cm destruidos.
-Cañon de 15cm babor III dañado.
-Telémetro/Director antiaéreo delantero fuera de servicio por impacto en el sistema de estabilización.
-Montaje de estribor 10,5cm antiaéreo destruído por impacto la misma granada de 203mm daña el generador de vapor.
-Montaje de estribor 3,7cm antiaéreo dañado por esquirlas.
-Elevador de 10,5cm antiaéreo de estribor destruído.
-Elevador de 10,5cm antiaéreo de babor dañado.
-Cables de reflectores 2 y 6 cortados.
-Espejo reflector nº1 destruído por esquirlas.
-Cableado del indicador de ángulo de babor destruído.
-Director de torpedos estribor en el mástil de combate, dañado por shock y esquirlas. Las esquirlas de este impacto hirieron a Langsdorff.
-Convertidor de distancia de torpedos dañado por la explosión de una granada de 203mm.
-Espacio de carga del montaje de torpedos de estribor destruído por impacto.
-Gran orificio de explosión de granada a estribor sección XV.
-Dos orificios de granada de 150mm en puente superior sección VIII
-Orificio de 10cm y algunos más pequeños en la banda, encima y debajo de la línea de flotación, sección XIII estribor con dos tanques exteriores inundados.
-Sistema de giro de la catapulta trabado y resto del fuselaje del avión con rastros de incendio.
-Tubo torpedero nº2 dañado por esquirlas.
-Instalación anti-incendio en sección X puente superior destruída.
-Mástil de combate atravesado por granada de 203mm sin detonar.


10:00 - 15 Diciembre



36 ataúdes fueron cargados en un remolcador. El ministro de Defensa (General Alfredo Campos) proveyó transporte para que 300 marinos rindieran los homenajes correspondientes a sus camaradas. Encabezaba la procesión un coche fúnebre rebozante de flores y detrás de éste ómnibuses y carros fúnebres en cantidades nunca antes vistas.
Al llegar al Cementerio del Norte Langsdorff se despidió uno por uno de los caídos. Las bendiciones fueron dadas por dos presbísteros uno católico y otro luterano. Se dispararon las salvas y dato curioso, mientras todos (civiles uruguayos y diplomáticos) alzaban el brazo nazi en alto (incluyendo a los ministros religiosos) Langsdorff simplemente hizo la común veña militar. Esto diparó el rumor de que Langsdorff era un antinazi, símplemente la Kriegsmarine estaba extenta del saludo nazi.



- 16 de Diciembre, camino al fin.


Comienza con comunicaciones entre Langsdorff y el alto mando alemán.
Resumimos los mencionados contactos mediante un documento elaborado por el Almirante Reader ¡La lucha por mar! (...) "El capitán Langsdorff informó ahora que poderosas fuerzas enemigas estaban esperando fuera del estuario del Río de la Plata. Este informe era en realidad erróneo y estaba basado en una maniobra hecha por el Servicio de Inteligencia Británico con el propósito deliberado de confundir, y que, librando falsos mensajes, dieron al capitán Langsdorff la impresión de que mientras tanto las fuerzas navales británicas muy superiores, incluyendo un portaaviones y un buque de guerra, habían sido concentrados fuera del estuario. En realidad los refuerzos británicos todavía estaban muy lejos (ver asterisco más abajo) . Pero ni el Capitan Langsdorff ni el comando de operaciones Navales sabía esto". (...) Hitler estaba muy a favor del intento de romper el bloqueo y tenía la esperanza de que, por lo menos, ello tendría un éxito parcial en la medida de las pérdidas enemigas al llevarse a cabo el intento. La decisión final tenía que ser dejada por supuesto al Capitán Langsdorff, el único que estaba en posición de juzgar las condiciones sobre el lugar y que conocía lo que quedaba de poder combativo a su buque".

Se instaló una nube de confusion y tensión ya que se dió el ultimátum de abandonar suelo uruguayo antes de las 20:00hs del día 17 de Diciembre.
Por la tarde Langsdorff se reunió con sus oficiales (capitanes de corbeta Wattenberg, Klepp y Hopfner) para solicitarles sus opiniones y puntos de vista sobre la situación a enfrentar.

Wattenberg expuso dos alternativas posibles:
1- Zarpar hacia una derrota segura (recordemos que en éste punto todos creían que la flota británica había crecido al sumársele un portaaviones y otro crucero).*
2-Autodestruir el buque.

* La prensa uruguaya el día 18 declara que corresponsales en Brasil (Río de Janeiro) declararon que el día 17 ingresaron al puerto de RJ el portaaviones Ark Royal y el crucero Renown.
El Ark Royal llegó a las 08:30 y se quedaría abasteciéndose hasta las 17:00hs hora en que se le sumaría el Renown. También se menciona la llegada del Neptune para la misma tarde. Fuente: (La prensa 18 de Diciembre de 1939 - Archivo Museo Naval)

Lo principal y que todos reconocian era que el Graf Spee ya estaba perdido y algunos creían que lo que se podía hacer en última instancia era causar pérdidas al enemigo a un muy alto costo.
Por otra parte la autodestrucción podía representar para la armada alemana el deshonor y éste era el último recurso. Wattenberg era partidario firme del último combate.

Hopfner compartía los dos puntos expuestos por Wattenberg, Montevideo brindaba tres rutas de escape posibles y ninguna con la suficiente profundidad como para afrontar un combate y evitar recibir impactos del enemigo. El Graf Spee quedaría varado sin municiones y expuesto a la captura del enemigo, quien podría dejarlo operacional y llevarselo para comparar tecnologías. Por tanto Hopfner era partidario también del combate como opción final.

Finalmente Klepp quien era jefe de máquinas, expuso que los desperfectos de la maquinaria del Graf Spee necesitaban inmediata solución:

El sistema de vapor de alta presión debía ser reparado inmediatamente antes de hacerse a la mar.
Los motores necesitaban una puesta a punto y un mantenimiento estricto ya que hacía cuatro meses que no se realizaba en ellos mantenimiento alguno.
El posible escape hacia Buenos Aires tenía sus riesgos ya que las aguas eran poco profundas y ésto podia ocasionar fallas de motores pues el sistema de refrigeración de los mismos tomaba agua del mar de las proximidades de la quilla enviándola a los motores para mantenerlos fríos y evitar su calentamiento a temperaturas riesgosas para su funcionamiento.
Klepp era partidario también de destruirlo antes de que el enemigo se apoderara de sus secretos.

Langsdorff ha tomado una decisión, luego de la negativa del gobierno uruguayo a conceder más tiempo para las reparaciones necesarias del Graf Spee no está dispuesto a arriesgar a su tripulación y por tanto el Graf Spee será autodestruído.
Se escribió una carta de protesta dirigida al gobierno uruguayo esa misma noche,en la cual se condena la acción de poner obstáculos para la reparación definitiva de su buque.
En el sexto punto de la citada carta de protesta se ve una verdad a medias y cito;

"No reconozco los fundamentos para la decisión del Gobierno del Uruguay, de cualquier manera respetaré el límite de tiempo impuesto. Considerando que el Gobierno de Uruguay se rehusó a concederme tiempo para restituirle a mi buque la aptitud para navegar en alta mar tal como está establecido en la Convención de la Haya, no estoy dispuesto a poner mi buque (que no ha sufrido disminución alguna de su poder de combate durante la acción) bajo el control de ese gobierno.
Bajo estas circunstancias, no tengo otra alternativa que hundir mi buque".

En la madrugada del 17 de Diciembre se quemaron los documentos (libros, dibujos, fotografías, información sobre sistemas técnicos de artillería). El humo procedente de la quema de documentos hizo creer a los Ingleses que el Graf Spee estaba levantando vapor para partir.
La noticia de la decisión fué comunicada por langsdorff a Berlín e inmediatamente Langsdorff comenzó a planear junto con Ascher (primer oficial de artillería) y el ingeniero de a bordo Klepp la manera de volar al Graf Spee que representara menos riesgo.


- 17 de Diciembre, la despedida.

Hasta las 19:20 todo marino tenía la orden de destruír todos los aparatos, incluyendo los de óptica, desmontar los trasmisores, los aparatos de radio, centenares de discos de fonógrafo y todo lo que los británicos pudiesen aprovechar.
Se abrió los depósitos de comida para que los marinos comieran hasta hartarse, chocolates, golosinas y frustas en conserva. Los marinos podían cargar hasta la mitad su bolsa de equipaje.
Sin autorización de las autoridades navales, el buque Tacoma de nacionalidad alemana, zarpa del puerto de Montevideo y se pone a un lado del Graf Spee, los marinos comienzan a abordarlo. Al Tacoma se le únen tres remolcadores argentinos que comienzan a recibir a los marinos.


La despedida de miles de uruguayos en la escollera.



El Graf Spee zarpa hacia el fin.

A las 19:20 frente a una multitud de más de 200.000 espectadores reunidos en la escollera de Montevideo y aledaños ven como el Spee enciende motores por última vez. Rasenack anotaba en su diario privado;

"Estoy sobre la baranda del Tacoma y miro el reloj, falta un minuto. Treinta segundos. Cinco segundos. ¿Cero! En este momento se levanta una columna de fuego del Graf Spee, que se ha transformado en un volcán. Es un grandioso y a la vez patético espectáculo, el ver cómo este magnífico navío que fué mi hogar durante la guerra y la paz, acaba de volar por los aires".


- La voladura


La manera más segura de volar el Graf Spee resultó ser una combinación de granadas, pólvora y cabezas de torpedos en lugares estratégicos del buque.
Langsdorff llama al capitán de corbeta Rasenack para indicarle que prepare al buque para ser hundido. Rasenack solicita al suboficial Herbert Klema para que prepare el sistema de voladura. Se utilizan cinco relojes cronómetros tomados de los mercantes ingleses hundidos anteriormente por el Graf Spee para la fabricación de los mecanismos de tiempo de las cargas explosivas. Se realizó una prueba en el puerto de MOntevideo para serciorarse de que el mecanismo sea efectivo y que cuando el segundero del mismo llegara a cierta posición se activase la carga explosiva.



El capitan Ascher ordenó preparar las cabezas de torpedos junto con fulminantes de granadas de mano unidos por un cable de batería de 12v y el cronómetro.
A las granadas de artillería pesada se les quitó el fulminante y se les rellenó con pólvora negra convirtiendo a las torres en un gran polvorín.


El Graf Spee abandona el puerto de Montevideo virando a estribor y se detiene a la altura de Punta Yeguas. El equipo de voladura activa los mecanismo de tiempo y cierra todas las escotillas para potenciar los efectos de la explosión. Disponían de 20 minutos para abandonar el buque. Antes de bajar Rasenack depositó su sable militar en la torre pesada de artillería pesada de proa y Langsdorff es el último en abandonar el Graf Spee.



- Documentos, apuntes y notas


Este informe se realizó recopilando información en un tiempo casi de un año y medio. Recopilación de libros, notas, archivos, declaraciones, revistas, periódicos de época así como de la última bitácora del Graf Spee, todos los cuales se encuentran en el ya mencionado Museo Naval de Montevideo Uruguay. Agradezco a José Luis,Francis Currey, Erich Hartmann y Eckart, por su apoyo y colaboración en traducciones. También agradezco a TMV, Akeno y Minoru Genda por sus constantes demostraciones de afecto pra continuar con tan apasionante tema y sobre todo una vez más agradezco a fangio quien despertó en mi el interés por saber más de éste Acorazado de bolsillo. Gracias también a Rosana Rau y a las autoridades del Museo Naval de Montevideo.

Con respecto a la protesta de Langsdorff contra el gobierno uruguayo, sus argumentos.

La Carta a Otto Langmann

Extraído del diario La Prensa que salió el día Lunes 18 de Diciembre de 1939 y corroborado con el registro de bitácora del Graf Spee página 222, 223, 224 y 225 de la misma. (Cuento con la copia de la misma (alemán) para todo aquel que quiera consultarla)
(...) Diesen meinen Protest begründe ich folgendermaBen:
1-) Im Einvernehmen mit Artikel 17 der XIII. Haager Konvention kann den Kriegsschiffen...
Gezeichnet: Langsdorff, Kapitän zur See.(...)


El Comandante del Admiral Graf Spee comunicó al Ministro Alemán su decisión de proceder al Hundimiento del Acorazado. Fundamentos de orden jurídico y técnico invocados en su nota por el jefe alemán.

Montevideo, Diciembre 17 de 1939.

Esta mañana, el comandante del acorazado Admiral Graf Spee, capitán de navío Hans Langsdorff, dirigió una nota al ministro plenipotenciario de Alemania, señor Otto Langmann, en la que manifiesta que ha resuelto hundir su buque. La nota dice textualmente:

"Antes de zarpar de Montevideo no quisiera dejar de expresar, por intermedio de usted, mi más profundo agradecimiento por las innumerables demostraciones de simpatía y sentimiento caballeresco al pueblo uruguayo, demostraciones que han sido brindadas a mis valientes muertos y heridos. Nunca me olvidaré de este sentimiento del pueblo uruguayo.

Así mismo no quisiera omitir expresar mi más profundo agradecimiento a las autoridades uruguayas, tanto por la rápida disposición de ayuda a la inesperada llegada del acorazado Admiral Graf Spee, como también por los eficacísimos socorros posteriores dispensados a mis heridos y los honores rendidos a mis muertos. Con gran pesar de mi parte se ha mezclado en estas exteriorizaciones de verdaderos sentimientos humanitarios una profunda discordancia. De acuerdo con su comunicación, referente a su entrevista con el señor Ministro de Relaciones Exteriores de la República Oriental del Uruguay, debe considerarse como definitivo el plazo fijado por el consejo de ministros de ese país la fecha del 17 de Diciembre, a las 20hs para la salida del acorazado Admiral Graf Spee, no obstante que las reparaciones imprescindibles para el restablecimiento del estado de navegabilidad no pueden ser efectuadas dentro de ese plazo.Contra tal determinación protesto en toda forma.

Fundamentos de la Protesta.

Los fundamentos de mi protesta son los siguientes:

Primero- De acuerdo con el artículo 17 de la XIII convención de La Haya, puede concederse a los barcos de guerra de estados beligerantes en puertos neutrales el plazo para la reparación de aquellos daños que son indispensables para la seguridad de la navegación. Existe un caso de precedencia para esto en Sud América, que data del año de 1914: reparaciones de una duración de varias semanas del crucero inglés "Glasgow". Para eliminar los daños marítimos de mi buque fue solicitado por mí, después de la revisión efectuada por peritos, un término de quince días.

Segundo- La comisión técnica del gobierno uruguayo ha podido convencerse, por sus propios ojos, que la potencialidad de combate del buque, quiere decir maquinarias y armamentos, ha sufrido tan poco que no era de temerse que el plazo podría ser utilizado para reforzar la potencialidad militar. Esta misma comisión pudo convencerse de que en el casco del buque pueden comprobarse averías cuya reparación es indispensable a fin de poner al buque en estado tal que esté en condiciones de resistir los peligros de la navegación. Además, se impuso dicha comisión de los perjuicios ocasionados en cocinas y en la panadería de a bordo, cuyo funcionamiento, teniendo
en cuenta el número de la tripulación del buque, es condición indispensable para una estadía prolongada del buque en alta mar. Por consiguiente, estas reparaciones están comprendidas en el artículo 17 de la XIII Convención de La Haya. De acuerdo con las comunicaciones de fueron hechas por el señor ministro de relaciones exteriores, la comisión anteriormente citada y nombrada por el Ministerio de Defensa, ha declarado suficiente el plazo de 72 horas para la reparación de las averías mencionadas, sobre lo cual se basaba el dictamen del consejo de ministros.

Tercero- A pesar de los intensos esfuerzos hechos, no ha sido posible reparar las averías en el plazo citado con los medios de auxilio disponibles en el puerto de Montevideo. Esto podría haber sido controlado en todo momento mediante una nueva investigación. Dentro de estas declaraciones expongo formalmente que el empresario y su personal encargado de la ejecución de los trabajos ha sido impedido, el día 16 de Diciembre a las 18hs, por parte de las autoridades aduaneras y por el transcurso de varias horas, de trasladarse a bordo, habiéndole sido permitido esto sólo después de la intervención de un funcionario de la legación de Alemania. Tengo que exponer que la determinación del consejo de ministros de la república Oriental del Uruguay me obliga a abandonar el puerto de Montevideo con un buque que no ha sido reparado en la medida imprescindible para la seguridad de navegabilidad del mismo. Una salida a alta mar representaría, nuevamente, que en esto no me refiero al peligro debido a la acción contraria del enemigo, sino única y exclusivamente a los peligros generales de la navegación.

Cuarto- El dictamen del consejo de ministros que representa una flagrante violación de las aspiraciones de humanización de la guerra que llevaron a la firma de la Convención de La Haya arriba mencionada.

Quinto- La evidente discrepancia entre el comportamiento del pueblo uruguayo y exceptuando el caso mencionado bajo el inciso tercero, también de las autoridades, por una parte, y la decisión del consejo de ministros, por la otra, sólo puedo explicármela con la suposición de una presión ejercitada por parte interesada. Yo, por mi parte, a pesar de que ello hubiera estado dentro de mis posibilidades técnicas, he prescindido severamente de cualquier presión. En la mañana del 13 de diciembre he atacado en alta mar al crucero inglés Exeter. En el combate tomaron parte también los cruceros Ajax y Achilles; una vez que el Exeter ge puesto fuera de combate por mí, resolví entrar en el puerto de Montevideo a los efectos de reparar la avería marítima.
Era de mi conocimiento que el gobierno inglés también en las aguas del Río de la Plata reconoce solamente la zona de tres millas. Una vez que mi buque había alcanzado esa zona sobre la cual los dos estados linderos del Río de la Plata reclaman un condominio internacionalmente discutido, a
pesar de estar en conocimiento de la interpretación inglesa, con toda conciencia he tenido en consideración los sentimientos de las poblaciones amantes de la paz de estos dos estados, prescindiendo de una acción de ataque. Sobre todo, y a pesar de las condiciones favorables de táctica y de visibilidad, he abierto el fuego de mi parte contra el crucero inglés estacionado cerca de la Isla de Lobos sólo después de que éste había abierto el fuego y que los impactos llegaban cerca de mi buque.

Decisión de volar el buque.

Sexto- A pesar de que no conozco el fundamento del gobierno uruguayo, respetaré también ahora el plazo que me ge fijado por este mismo. Pero debido a que el gobierno uruguayo me niega la posibilidad prevista por la Convención de la Haya de poner en condiciones de navegabilidad a mi buque, no estoy dispuesto a entregar al control de este país a mi buque, el cual, por lo demás, no ha sufrido en absoluto durante la batalla, en cuanto a su potencialidad de combate.
Bajo estas circunstancias no me queda otra solución que la de hundir mi buque, haciéndolo volar en las cercanías de la costa, desembarcando, dentro de lo posible, a mi tripulación.


Con respecto al "supuesto" gas mostaza utilizado por los británicos, empresas concesionarias para las reparaciones y heridos durante la batalla.

Bitácora, página 211 (14.12.1200)

Llegada en vuelo especial a Montevideo con el consejero de construcciones navales a. D. Krankenhagen, el agregado de prensa y el LBE. Entrevista con el embajador. Este comunicó, a propósito de su primera conferencia con el comandante del acorazado ‘Admiral Graf Spee’, que los desperfectos son serios, como por mí acepté después de la conversación telefónica nocturna y existe la duda de si el barco en realidad va a ser recuperado del todo. La más eficiente empresa en el lugar (Voluminot – francesa) ha apoyado. Se conceden las reparaciones a la empresa Coppola (italiana), sus medios, sin embargo son limitados. El consejero de construcciones Krankehagen se dirigió enseguida a bordo.

El embajador ha enviado por la noche el siguiente telegrama al Ministerio de Exteriores: “Citissime. – ‘Graff Spee’ arribado poco antes de la medianoche. Comandante da por mi mediación corto informe provisional: combate naval con ‘Exeter’, ‘Ajax’, ‘Aquilles’. E. graves desperfectos. ‘Graf Spee’ varios impactos graves, muy poca munición. No apto para continuar guerra comercial. Duda si aquí el barco podrá ser puesto en perfecto estado para navegar. Hoy 14.12., se verificará con el agregado de marina y especialistas alemanes si el barco puede repararse en Montevideo o en Buenos Aires, en caso de que continuar hacia Buenos Aires sea posible. Perdidos 1 oficial, 35 hombres muertos, 60 heridos, muchos de ellos heridos por gas mostaza. Negociación diplomática para hoy 14.12. al mediodía, convenida por razón de cuestiones prolongadamente en reposo. Intención inglesa continua, internamiento llevado a cabo. Agregado de marina llega hoy al mediodía. Dos cruceros ingleses tienen igualmente la intención de entrar, aun por la noche”.

Firmado Langmann


Con respecto al gas mostaza;

Días más tarde se hizo juicio al Dr.Walter Meerhof por declarar que las heridas de los tripulantes eran consistentes con la exposisión al gas mostaza, pero la realidad que en NINGUN momento afirmó 100 % que se trataran efectivamente de heridas causadas por el mencionado gas. Más tarde se declaró que tales heridas fueron el producto del estallido de una granada que hizo volar contenedores de "ardexina" (producto químico utilizado para sofocar incendios).
El Dr.Walter Meerhof fue absuelto de los cargos de traición impuestos.
(Telegram der Gesandtschaft an A.A. Nr. 186 v. 17.12.: Pág. 229 )

Con respecto a la proximidad del Ark Royal y el crucero Renown.

*La prensa uruguaya el día 18 declara que corresponsales en Brasil (Río de Janeiro) declararon que el día 17 ingresaron al puerto de RJ el portaaviones Ark Royal y el crucero Renown.
El Ark Royal llegó a las 08:30 y se quedaría abasteciéndose hasta las 17:00hs hora en que se le sumaría el Renown. También se menciona la llegada del Neptune para la misma tarde.


Bitácora pág. 228 (1310 Uhr)

Telegram von der Botschaft Rio de Janeiro v. 17.12.:
"Ark Royal und Schlaschtschiff Renown hier eingelaufen."

El Ark Royal llegó a la costa a las 06:00 am atracando a las 08:30.

- Epitafio


Mittwoch den 20.12.39

Telegram von Botschaft Buenos Aires:
"Kommandant Langsdorff hat sich heute erschossen. Baldiste Rückkehr drigend erwünscht, Beerdigun morgen".

Die Nachricht vom Tod des Kommandanten wird den in der esandtschaft befindlichen Offizieren pp. sowie den Verwundeten vom Marineattaché in geeineter Form bekanntgegeben.
Durch Telefon wird von Buenos Aires das von der Botschaft an die presse gegebene Communiqué (in spanischer Sprache) übermittelt und durch die Gesandtschaft an die uruguayische Presse weitergeleitet.

"El Comandante del glorioso Acorazado "Admiral Graf Spee" Kapitän zur See Hans Langsdorff sacrificó anoche su vida por la Patria, eliminándose voluntariamente. Según expresa una carta dirigida al Embajador de Alemania desde el primer instante estaba decidido a compartir la suerte de su hermosa nave. Solo venciendo poderosas resistencias intimas y en consideración a la responsabilidad que le incumbia por el eficaz desembarco de una tripulación integrada por más de mil hombres jovenes, se decidió a postergar la realización de sus designos hasta tanto no hubiera cumplido con su deber y el de informar a la superioridad sobre los sucesos. Terminada esa misión, anoche se ha cumplido el destino del bravo marino que ha escrito otra de las páginas de gloria de la marina de guerra alemana".

Beim AuBenminister wird beschleunigte Visierung der Pässe der obengenannten Offiziere pp. nachgesucht, um ihnen Gelegenheit zu geben, an der Beerdigung des Kommandanten teilzunehmen. (...)

Bitácora Graf Spee pág. 236-237.


SACRIFICIO

17 de diciembre. Montevideo. Todo el pueblo de Montevideo ya se ha volcado en los muelles. Desde las azoteas de los más altos edificios, miles de personas siguen la marcha de un barco. Muchos utilizan binoculares, otros cubren sus ojos con las manos, a modo de pantalla. Todos permanecen silenciosos, amigos y enemigos. El espectáculo que contemplan es único en esa tierra de paz. Un barco marchando al combate jamás ha partido del viejo puerto. Menos aún un acorazado.

Un gran silencio se tiende sobre la ciudad. Lejos, a centenares, a miles de kilómetros, en ciudades de otros países, las comunicaciones radiales obligan a guardar el mismo silencio. Las noticias son dramáticas... "La nave ya ha zarpado... Enfila hcia la boca del puerto... A lo lejos pueden verse las naves inglesas...". Es una competencia única la que se va a presenciar. Una competencia en la que el resultado es uno solo: la muerte. De pronto la nave se detiene. Está aún a la vista del puerto de Montevideo.

La incógnita se aclara diez segundos más tarde. Pequeños puntos negros se alejan de sus bordas. Son algunos botes salvavidas, cargados con los últimos hombres que permanecían a bordo.

De pronto, la tierra se estremece. El viejo río parece sacudirse desde su lecho. Una atronadora explosión provoca mil ecos encontrados, que resuenan una y otra vez. Otra explosión, y otra más, y muchas más aún...

Lenguas de fuego se elevan sobre la superficie del río. Altas columnas de humo se alzan, dando a la nave el aspecto de una pira funeraria. La obra muerta comienza, lentamente, a desmoronarse. Puentes, torres, estructuras que se desploman, sumando sordos ecos a la sucesión de explosiones que no cesan. En el interior del barco, desgarrado por los proyectiles que vuelan en todas direcciones, el agua lo inunda todo.

Un rato más tarde todo concluye.

DEL SPEE A BUENOS AIRES

Eran las primeras horas de la tarde. Sobre el Río de la Plata, aproximándose lentamente a Buenos Aires, varios remolcadores ofrecían un extraño aspecto. Sus pequeñas cubiertas, los botes salvavidas y las bordas, permanecían ocultos por una multitud de hombres jóvenes, que vestían uniformes de la Marina de guerra alemana. Eran los hombres del Graf Spee. Su rumbo: Buenos Aires.

18 de diciembre. Buenos Aires. Dársena norte. Una larga fila de marineros alemanes aguardan pacientemente. Permanecen silenciosos, cohibidos. Son muchos los que se aproximan hasta ellos y los saludan cordialmente. Responden con gestos y sonrisas a las manos que se agitan desde lejos. Aún están aturdidos por todo lo ocurrido y apenas pueden creer que la guerra ha termiando para ellos.

Un rato más tarde, el examen médico de los marineros concluye. Comienza entonces un breve trámite de identificación. Poco más tarde, terminado éste, los hombres son conducidos al Hotel de Inmigrantes. Con ellos iba el capitán Hans Langsdorf y la oficialidad del buque. La pesadilla ha concluido.

19 de diciembre. Buenos Aires. Los marineros del Spee comentan risueñamente la proximidad de las fiestas de Navidad. Para muchos, quizá para todos, aquél es el primer fin de año que pasan fuera de sus hogares, lejos de sus seres queridos. Muchos han recibido regalos. Presentes, simples, modestos, que atestiguan el cariño de un pueblo que no quiere distinguir entre amigos y enemigos, de un pueblo que no conoce el dolor de la guerra, pero lo perfice a través de las experiencias de muchos hombres alejados de sus hogares. Decenas de marineros llenan sus horas con una única ocupación: escribir a la patria lejana. Cartas a los padres, a los amigos, a las novias...

Esa mañana se produce, inesperadamente, una visita. Es el capitán Langsdorff. Aparece como en las grandes revistas de a bordo, rodeado por su Estado Mayor. Luce en su uniforme de gala y cubren su pecho las condecoraciones. Los hombres se mantienen en posición de firmes. Langsdorff los revista lentamente y luego se cuadra ante ellos. Con emoción no contenida, les habla:
"El honor de Alemania está sobre todas las cosas... Confío en vosotros, en vuestro sentido del deber, en vuestro sentido de la disciplina..."
Cuando se retira, minutos más tarde, un gran silencio cae sobre los marineros que aún permanecen en posición de firmes. Comprenden que siguen siendo combatientes, que sus uniformes siguen representando a Alemania. Comprenden que su capitán confía en ellos y les pide que no olviden su condición...

Muchos se hacen una pregunta: ¿cuál es el motivo de aquellas emocionadas palabras? ¿Por qué aquella arenga que más parece una despedida? A la mañana siguiente, 20 de diciembre, cinco días antes de Navidad, tienen la respuesta. El capitán Langsdorff ha dejado de exisitir. Durante la noche, vestido con su uniforme y cubierto su pecho de condecoraciones, en la soledad de su cuarto, el capitán se ha suicidado.

Antes de morir, el capitán escribió:

"Ahora sólo puedo probar, por medio de mi muerte, que las fuerzas armadas del Tercer Reich están listas para morir por el honor de su bandera. Soy el único responsable del hundimiento del acorazado de bolsillo "Admiral Graf von Spee". Me siento feliz de ofrecer mi vida a cambio de cualquer duda que pueda surgir acerca del honor de mi bandera"


CAPITAN HANS LANGSDORFF.
“SIEG HEIL”

5 comentarios:

Eduardo Jorge Montemuiño dijo...

A quien dirige la página la foto que publican con el Graf Spee saliendo del puerto de Montevideo antes de ser volado pertenece en autoría al sr. Ernesto Trambauer y le fue robada y firmada por el fotógrafo alemán Jaegger cuando le llevó a revelar sus negativos con 17 años sin saber hasta hoy que esto había ocurrido con parte de sus fotos. Hemos comprobado ese fraude disponiendo de negativos y fotos originales del mismo rollo y para ello se ha montado una exposición de 25 fotos origianles ampliadas, en Montevideo y hasta el 31 de octubre el Sarandí del Yí (Durazno) Museo Batalla del Río de la Plata. La mayoría son inéditas y otras robadas e impresas como postales por Jaegger y luego por otros más a su legítimo autor.
Arq Eduardo Montemuiño Coordinador del Ciclo de Conferencias Batalla del Río de la Plata 1939 2009 70 años Montevideo

Wladimir dijo...

saludos camarada muy buen articulo, lo felicito, bueno lo(s) dejo invitado a mi sitio:

http://heilthor1488.blogspot.com/

saludos desde chile

Eduardo Jorge Montemuiño dijo...

Estimado Wladimir agradezco su comentario y haber publicado el comentario de la foto pues es la verdad del tema-Le informo que las 25 fotografías rescatada conforman una exposición oficial LOS ULTIMOS DIAS DEL GREF SPEE y pueden seguirse las actividades en http://proyectobrp70.blogspot.com
Es un documento con valor cultural e histórico apolítico y agradezco si Ud conoce a gente de Coronel en Chile, pues me interesaría contactar a alguien de allí.EM

Eduardo Jorge Montemuiño dijo...

Diculpe el involuntario error debí decir correctamente Graf Spee
EM

Anónimo dijo...

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clomid